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Sindrome de Asperger

SINDROME DE ASPERGER

“Alguien diferente pero inteligente”

Dr. Carlos G. Aguirre Velázquez

Neurólogo Pediatra

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El así llamado síndrome de Asperger es un problema del desarrollo descrito por primera vez por el pediatra Dr. Hans Asperger en 1944 quien notaba similitudes y diferencias con los niños autistas esto se mantuvo en el olvido hasta que la Dra. Lorna Wing, psiquiatra del Reino Unido, comenzara a investigar sobre él en 1982. El diagnóstico de Síndrome de Asperger está considerado en el Manual de Diagnóstico y Estadísticas DSM IV de la Academia Americana de Psiquiatría desde 1984 dentro del capítulo de los Trastornos Generalizados del Desarrollo (TGD), donde se encuentra una descripción de los criterios de diagnóstico para este padecimiento así como del Autismo infantil, Síndrome de Rett, Trastorno Desintegrativo Infantil y el tipo No Especificado.

Durante mucho tiempo existió controversia entre los especialistas de la salud mental en considerar al S. de Asperger como un caso leve de autismo. Pero en la actualidad se considera al S. de Asperger como un problema diferente, aunque con algunas similitudes con el autismo infantil. En general el pronóstico a largo plazo de estos niños es mejor que del niño autista.

En cuanto al síndrome de Asperger, del que hay menos investigaciones, parece que suele darse en uno de cada 300 y que es por lo menos entre dos y tres veces más común que el autismo infantil, aunque los expertos no lo afirman rotundamente debido a la variedad de los datos.

Experiencia personal

Amparo Moreno, secretaria de la Asociación Asperger España y madre de un hijo de 21 años con este trastorno, explica que el mayor problema que tuvo al principio fue que «los médicos no conocían este síndrome y no eran capaces de diagnosticarlo, sin embargo, yo notaba que mi hijo era raro».

Acerca de la necesidad de detectar

Los niños con un trastorno de Asperger están mal identificadas en el medio educativo y sus problemas de relación suelen ser malinterpretados como simples “problemas de conducta” o de “personalidad”. Normalmente son considerados como personas raras y excéntricas, poco hábiles socialmente. Además, con frecuencia, estos alumnos son diagnosticados muy tardíamente en ocasiones hasta los 10 u 11 años de edad.

Consecuentemente muchos de estos niños permanecen sin diagnóstico durante años, o son erróneamente diagnosticados como portadores de trastornos del aprendizaje o trastorno de hiperactividad con déficit de atención, a pesar de las claras diferencias en su competencia social y repertorio restringido de actividades.

Esta falta de diagnóstico les causa crecientes dificultades en sus intentos de responder a las demandas de la educación elemental sin los apoyos necesarios y las familias con frecuencia se muestran preocupadas y desorientadas ante las dificultades del hijo. No existe en la actualidad una prueba de laboratorio o estudio neurológico de imagen que pueda hacer el diagnóstico de S. de Asperger por lo que el diagnóstico se establece en bases clínicas; es decir con consulta neurológica y psicológica, la observación conductual y la exploración neurológica del desarrollo de los aspectos de lenguaje, comunicación no verbal y habilidades sociales. Lo anterior se puede apoyar con algunos test psicológicos especiales como son: La Escala Australiana de S. de Asperger, CAST (Childhood Asperger Syndrome Test), ASDI (Asperger Syndrome Diagnostic Interview) y GADS (Gilliam Asperger’s Disorder Scale). Estas escalas sistematizadas pueden dar un resultado en puntos más objetivo para el diagnóstico clínico y junto con las valoraciones clínicas sustentar el diagnóstico.

Una guía clínica más simple y al alcance de las observaciones de los padres, maestros o pediatra puede hacer sospechar el diagnóstico y llevar al niño a las evaluaciones especializadas para confirmar o descartar esta posibilidad. Por ejemplo, los criterios de Gillberg y Gillberg (1989) son muy usados porque son claros, concisos y comprensivos, e incluyen:

1) Alteración severa en interacción social recíproca (al menos en dos de las siguientes)

Incapacidad para interactuar con iguales (interactúan más con adultos que con niños). Ausencia de deseo de interactuar con iguales. Ausencia de apreciación de claves sociales (normas, convencionalismos, sentido del humor). Conducta social y emocionalmente inapropiada (retraídos, demasiado francos, pedantes).

2) Intereses restringidos y absorbentes (al menos uno de los siguientes).

Exclusión de otras actividades (poca variedad de juego y aficiones). Adherencia repetitiva (tendencia obsesiva compulsiva).

3) Imposición de rutinas e intereses (al menos uno de los siguientes):

Sobre él mismo, en aspectos de su vida. Sobre los demás. 4) Problemas de lenguaje (al menos tres de los siguientes). Retraso en el desarrollo (lenguaje, social o motor).Lenguaje expresivo superficialmente perfecto (buena articulación). Lenguaje muy formal, pedante (palabras rebuscadas o elevadas). Características peculiares en el tono de voz, prosodia extravagante (tono aniñado o inmaduro). Deterioro de la comprensión, incluyendo interpretación literal (no entiende analogías o metáforas).

5) Problemas en el lenguaje no verbal (al menos tres de los siguientes)

Uso limitado de gestos (cara poco expresiva). Lenguaje corporal desmañado, falto de confianza. Expresión facial limitada. Expresión inapropiada (gestos que no van con la situación). Peculiar mirada inexpresiva. Torpeza motora (rehúsan los deportes).

6) Torpeza motora

Rendimiento pobre en pruebas de neurodesarrollo.

 Diferencias entre Autismo y Asperger*

 

AUTISMO ASPERGER
Inteligencia generalmente por debajo de lo normal. Inteligencia generalmente por encima de lo normal.
Diagnóstico general antes de los 3 años. Diagnóstico general después de los 3 años.
Retraso en la aparición del lenguaje. Aparición del lenguaje en tiempo normal.
Alrededor del 25% son noverbales. Todos son verbales.
Gramática y vocabulario limitados.  Gramática y vocabulario por encima del promedio.
Desinterés general en las relaciones sociales.  Interés general en las relaciones sociales.
1/3 presenta convulsiones (principalmente adolescentes). Incidencia de convulsiones igualque en la población general.
Desarrollo Físico Normal.  Torpeza General
Ningún interés obsesivo de “alto nivel”.  Intereses obsesivos de “alto nivel”.
Padres detectan problemas alrededor de los 18 meses de edad. Padres detectan problemas alrededor de los 2,5 años de edad.
El diagnóstico se hace a una edad media de 5 años. El diagnóstico se hace a una edad media de 8 años.
Las quejas de los padres son los retraso del lenguaje Las quejas de los padres son problemas de lenguaje, en socialización o conducta.  Puede haber variaciones importantes en casos particulares.

                                                                                                                                               

         

                           

                                 

                                   

                                  

                      

   

                                                   

                              

 

          

 

 Los programas de intervención

El objetivo esencial que es acercar a los niños y niñas con este trastorno a nuestro mundo social y comunicativo y propiciar los máximos niveles de independencia personal y comunitaria. Tienen que ser programas individualizados y adecuados a la evolución del niño, funcionales y con validez ecológica; esto es, con objetivos que favorezcan la adaptación a sus ambientes naturales.